Entrevista a Koldo Gil
"Los años en el villavés lo han sido todo para mí"
Koldo Gil ha pasado a Profesionales tras cuatro años como aficionado
La culpa fue de un campamento de verano organizado por la parroquia San Blas de Burlada en Espinal en el verano de 1992. Allí, Koldo Gil Pérez, profesional de Banesto para la temporada 2001, coincidió con los hermanos Koldo y Txomin Martínez de San Vicente e hizo amistad con ellos. El mayor de los dos, Koldo, ya formaba parte de las filas del Club Ciclista Villavés, y Txomin, el pequeño, tenía pensado inscribirse para la siguiente temporada. Koldo Gil se animó a hacerle compañía en el club de Villava y desde entonces, la vida de este joven de 22 añ ha estado ligada al ciclismo.
Durante seis añ, formó parte de una generación de corredores privilegiada para el club de Villava hasta que, en 1996, dio el paso a la categoría de aficionados. Al igual que entre los añ 1997 y 2000, en la temporada 2001, Koldo Gil militará en el conjunto Banesto, pero esta vez con el equipo profesional. En la nueva categoría, el joven burladés intentará reeditar los triunfos conseguidos en los últimos añ, tanto en Juveniles y con el maillot del Club Ciclista Villavés, como más tarde en la categoría de Aficionados y en las filas de Caja Rural y Banesto. Entre las victorias obtenidas por Gil hasta la fecha destacan los dos campeonatos navarros conseguidos en mountain bike en 1995 y 1996 en Obanos y San Cristóbal, y la Vuelta a Segovia o la etapa reina de la Vuelta a Navarra logradas ya en la categoría de Aficionados.
¿Cómo fueron sus comienzos?
Cuando entré en 1992, estaba en Infantiles de segundo año, pero no venía al club demasiado porque hacía más cosas, como natación o kick boxing. Esto último lo dejé porque no me gustaba que me dieran golpes. Empecé a venir más en serio a partir del tercer año de ingresar en el Villavés.
¿Recuerda su primera victoria?
Eso es algo que no se olvida. Fue en Lecumberri, en 1995, cuando corría en Juveniles de primer año. Antes, en Cadetes, ya había ido haciendo algún puesto, pero nunca había ganado una carrera. Recuerdo que aquel día iba escapado con Mikel Azparren y, unos kilómetros antes de meta, en el puerto de Azpíroz, arranqué desde abajo y gané. Ese mismo día, Xabier Zandio fue segundo.
¿Y su primera bicicleta?
Me la regaló mi padre en el día de Reyes. Era de aquellas que había antes de hierro macizo y tenía un plato y tres piñones.
¿Cuál ha sido el triunfo que más ilusión le ha hecho?
El primero, porque no había ganado nunca, aunque sí que había hecho algún segundo puesto. Llegué a meta emocionado. Al año siguiente ya llegaron otros triunfos, como una carrera que gané en Elizondo, la General de Metas Volantes de la Vuelta a Pamplona y el Open Diario de Navarra de Mountain Bike.
¿Cuáles fueron sus entrenadores en el Club Ciclista Villavés?
En las Escuelas me entrenaron Asio Ilárraz y Javier Iriberri. En Cadetes fueron José Ignacio Urdaniz, Alberto bretón, Roberto ustárroz, Jaime Oroz y Asio Ilárraz. Por último, los añ de Juveniles, estuve con Javier Iriberri, Chema Garcés, Alfredo Monteano y Koldo Martínez.
¿Y sus competidores en aquellos añ?
En la categoría de Cadetes, destacaban bastante Egoi Martínez, Mario Fernández y Patxi Huarte. En Juveniles, Mikel Salinas, Ángel Vicioso, Jon Bru, Jon Unsuáin y José Miguel Elías, además de mi compañero de equipo Xabier Zandio.
¿Cuál ha sido su mejor año como ciclista?
Sin duda, Juveniles de primer año, en 1995. Fue una temporada inolvidable. Ese año coincidí con un equipo en el que teníamos muy buen ambiente. Entre ellos hice mis amigos de la cuadrilla y que hoy todavía conservo. Además, durante esa temporada de 1995, las victorias también acompañaron. Yo conseguí el primer puesto en Lecumberri y en el Campeonato Navarro de Mountain Bike en Arre. En conjunto, fue algo impresionante.
¿Cuándo comenzó a competir en mountain bike?
La primera vez, en la temporada de Cadetes de segundo año (1994), participé en alguna carrera suelta y al año siguiente ya participamos en las carreras 10 ó 15 compañeros. Fui campeón navarro en 1995 y 1996, en Arre y Obanos.
Con qué se queda, ¿mountain bike o carretera?
Prefiero la carretera, aunque sí que la mountain bike es algo más bonito, pero yo siempre me lo he tomado como un pasatiempo. Tengo muy buen recuerdo de las bicis de monte.
Cambio de categoría
¿Cómo fue el cambio a aficionados?
A final de temporada, me ofrecieron continuar en los conjuntos de aficionados de ACR y Caja Rural. Finalmente fui a Caja Rural, equipo con el que gané, el primer año, la Vuelta a Segovia e hice algún otro puesto. Al año siguiente me llamaron de Banesto y de ACR. Me costó decidirme y estuve a punto de no ir a Banesto.
¿Cómo ha sido su paso por el equipo de aficionados de Banesto?
He vivido penas y glorias. Es un equipo muy serio, el ambiente ya no era tan relajado como la temporada anterior. Precisamente el año que pasé a Banesto coincidió con el que dejé los estudios, porque era muy duro tener que estudiar por las mañanas y, por la tarde, dedicarte a entrenar. Ese primer año fue flojo, pero el siguiente y este último han sido mejores con las Vueltas a Álava, al Bidasoa y a Navarra. En esta última, gané la etapa reina pero días más tarde tuve que retirarme por problemas en la rodilla. Tras mes y medio parado, he terminado la temporada con la participación en el Tour del Porvenir. Fue muy duro porque las etapas tenían alrededor de 200 kilómetros pero mereció la pena.
De todos los cambios de categoría, ¿cuál ha sido el más duro?
El primer año de Cadetes, con el paso a carretera. Se nota mucho. Luego, en Aficionados, te encuentras con gente que sabe correr, tiene más fondo y son mayores. La inexperiencia se paga. Luego, cada año de Aficionados que pasa, te encuentras mejor, porque aprendes a correr y ya no tienes problemas como los calambres en las piernas. Los añs de aficionados sirven para conocerte.
¿Le han respetado las lesiones?
Hasta la categoría de Aficionados, no tuve demasiados problemas. Sin embargo, el año pasado ya tuve que estar dos meses y medio de baja por una rotura de escafoides y por tendinitis en la rodilla. Este año, a principio de temporada, me volví a romper el escafoides y permanecí dos meses de baja.
¿Qué objetivos se ha marcado para profesionales?
A corto plazo, mi objetivo es no pasar desapercibido. A largo plazo, me gustaría poder vivir de la bici y disfrutar con ello, aunque tenga que ser sin ganar. Voy a intentar hacer algo.
Unos buenos años
Algún recuerdo de sus años en el Villavés
Tengo buen recuerdo, por ejemplo, de una excursión que hice con Mikel Azparren, Daniel Rabal, Gorka Adot que nos llevó Willow en unos Sanfermines a Belagua. Además, siempre recordaré las canciones de Silvio Rodríguez que Willow nos ponía en el coche cuando íbamos a las carreras.
¿Qué ha significado el Club Ciclista Villavés para usted?
Los años del Villavés lo han sido todo para mí, porque mis actuales amigos los hice en el club. Además, allí he conocido gente muy buena y un ambiente muy sano. |